A la hora de realizar cualquier tipo de transacción inmobiliaria, si no estamos acostumbrados a hacerlo de forma habitual (cosa que le ocurre a la mayor parte de los ciudadanos), es normal que nos sintamos algo perdidos en cuanto a términos que aunque pueden parecer similares implican dos cosas bien distintas. Por eso aprovechamos para explicarte las diferencias entre un contrato de compraventa y un contrato de arras.
Los dos siempre son recomendables para firmar en el momento en el que se haya llegado a un acuerdo en cuanto a la transacción, así después ya no se podrá modificar ningún tipo de detalle.
Las diferencias fundamentales son que el contrato de arras da la posibilidad de renunciar a la compra o a la venta y que tiene establecida la penalización para quien incumpla o renuncie. Si quien incumple es el comprador, éste pierde la totalidad de la cantidad entregada en concepto de arras. Si por el contrario quien incumple es el vendedor, éste tiene que devolver la cantidad recibida en concepto de arras, más una cantidad igual en concepto de penalización.
Por el contrario, un contrato de compraventa es de obligado cumplimiento, a no ser que ambas lleguen a un acuerdo, previa indemnización de la otra parte en caso de que el vendedor o el comprador incumpliesen lo acordado en el contrato.